La escasez de suministro de CO2 perturba la producción regional de carne
El CO2 se utiliza en diversos procesos de elaboración de alimentos, como el transporte de productos congelados, el aturdimiento de animales en mataderos y la desinfección de superficies. La Asociación Británica de Procesadores de Carne afirmó a mediados de septiembre que los problemas de suministro afectarían gravemente a la industria durante al menos las próximas cuatro a seis semanas debido a múltiples paros de producción.
En medio de un deterioro de la situación del suministro, dos de las mayores empresas alimentarias del país han pedido al gobierno británico que limite el precio del gas para proteger a los fabricantes de los peores impactos.
Los costos del CO2 han aumentado durante la crisis energética, y se informa que los procesadores de carne están cambiando a la electricidad en lugar del CO2 para aturdir a los animales y así ahorrar costos. La alarma se ha extendido por toda Europa, con llamados a los gobiernos para que prioricen la producción de carne ante un invierno de suministro incierto de gas natural en el continente. Si bien algunos gobiernos parecen dispuestos a apoyar a las empresas en dificultades, estas medidas son solo soluciones temporales que no solucionan las causas subyacentes de la crisis.



